2024 EN Preguntas frecuentes

XVII Encuentro Nacional – Con el esplendor de su gracia
Preguntas frecuentes

Con la intención de ayudar en su proceso de inscripción para el XVII Encuentro Nacional, “Con el esplendor de su gracia”, les damos respuesta a algunas preguntas que realizan frecuentemente a las comisiones de la experiencia.

Una vez que está llena tu registro de inscripción y hayas escogido la opción de “Pago posterior con depósito o transferencia”, recibirás un correo con tu folio, la información de la cuenta (nombre, no. de cuenta y CLABE) y los establecimientos donde puedes realizar el pago.

Una vez que hayas pagado y enviado tu comprobante de pago con el no. de Folio en la referencia, concepto o escrito en el recibo; en un plazo de una semana recibirás un correo con la confirmación de pago y del folio para tu confirmación, este correo incluye un archivo .pdf que contiene tu código QR personal y que deberás imprimir para ingresar a la experiencia el Sábado 27 de Julio en el Colegio. Te pedimos tener paciencia; ya que puede tardar una semana en que lo recibas. Te sugerimos revisar en la carpeta de basura o spam por si se haya ido para allá.

En el mes de Julio del 2024, recibirás un nuevo y último correo con tus gafetes. Ambos correos deberás imprimir y llevar al XVII Encuentro Nacional.

No es necesario, si pagas por PayPal, la confirmación es automática y sólo recibirás un correo con la confirmación.

Recibirás un mensaje en una pantalla verde donde te damos las gracias por haber enviado el comprobante, te pedimos estar atento al darle al botón de enviar.

Nuestros sobrinos no se inscriben y no pagan su participación. Esta experiencia es para Matrimonios y Sacerdotes, las actividades no son para nuestros sobrinos y no pueden participar, por lo que no están considerados estar en el espacio de la plenaria, nuestros sobrinos pequeños tampoco hay forma de cuidarlos, por lo que te pedimos no llevarlos, no se van a divertir.

HAY un grupo de sobrinos (Edecanes) que hemos solicitado su apoyo para ayudarnos en algunas actividades, es decir, nos ayudan con trabajo dentro del Nacional que requerimos para el funcionamiento del evento, pero el número de sobrinos son limitados y seleccionados con anterioridad. El cupo ya se encuentra cubierto.

Nuestros sacerdotes, religiosos(as) se inscriben en otra página o liga dentro de la página de EMM; te pedimos pedir la liga a tus coordinadores del área de sacerdotes para inscribirse.

Nuestros Sacerdotes, Religiosos (as) no pagan inscripción, pero al final de su formato de inscripción, hay una sección donde se les motiva a dar una donación de lo que ellos quieran y si gustan apoyar al movimiento del EMM.

Nuestros Sacerdotes y Religiosos(as) pueden pedir hospedaje como cualquier Matrimonio o de AyA, deben de seguir el mismo procedimiento, seleccionando en su inscripción la opción de hospedaje con matrimonio y cuando reciban su correo de confirmación entrar a la liga de hospedaje y llenarlo., en la pregunta sobre qué FOLIO de inscripción, deben de escribir la palabra SACERDOTE.

Dentro del registro de inscripción, hay una pregunta con respecto al “hospedaje” quieres tener, hay que seleccionar la respuesta de “Si requiero Hospedaje con matrimonio encontrado”, esto SOLO ES ESTADISTICO y no representa la aceptación de obtener hospedaje con matrimonio o familia anfitriona.

Cuando recibas el correo de confirmación de inscripción,  viene una liga de Google form para que llenes con la información detallada del matrimonio/AyA/Sacerdote que requiera hospedaje. ASEGURATE DE LLENAR EL FORMULARIO DE GOOGLE FORM, ES LA FORMA EN QUE TE DAREMOS HOSPEDAJE. El formulario se enviará a la comisión de Hospedaje para organizar tu estancia con un matrimonio Anfitrión (siempre y cuando haya cupo).

Cuando la comisión de Hospedaje haya confirmado con el matrimonio Anfitrión el hospedaje, mandará un correo o mensaje de WhatsApp al matrimonio a ser hospedado y al Anfitrión la información personal de ambos para que se pongan en contacto y planeen la forma de verse durante el XVII Encuentro Nacional.

Recibirás un correo y/o mensaje de WhatsApp por parte de la comisión de Hospedaje con la confirmación e información del matrimonio anfitrión. Les pedimos tener paciencia en la llegada de la confirmación de ser hospedados, ya que desgraciadamente la cantidad de matrimonios encontrados anfitriones es limitada, por lo que no hay seguridad de obtener Hospedaje, te estaremos informando si encontramos o no tu hospedaje solicitado.

La información que se tomará son los que hayan llenado el formulario de Google Forms que les llegó en el correo de confirmación de inscripción y serán los primeros que se inscriban a los que se considera de primer instancia y que requieran el apoyo del hospedaje con un matrimonio encontrado.

Cuando recibas tu correo de confirmación de inscripción, vendrá una liga con los hoteles y casas de retiro que la comisión de hospedaje consiguió una tarifa preferencial o descuento, casa opción de hotel tiene su liga a la página de hotel para que realices tu propia reserva, algunos hoteles tiene una palabra referencial especial que te ayudará a pedir el descuento conseguido, te pedimos tenerlo a la mano para la reservación, también es importante que hables directamente al hotel para que te puedan respetar la tarifa especial que se realizó por convenio, porque si la realizas por alguna plataforma como TRIVAGO, DESPEGAR, etc… te darán el precio que esas plataformas tienen con los hoteles.

El costo de recuperación por persona es de $450.00 MXN por persona, es decir que por una pareja o matrimonio de AyA se deberá pagar $900.00 MXN y escribir el nombre de los dos.

Para los Papás y Mamás solteros(as) y viudos del Encuentro solo pagarían $450.00 MXN por ser solo una persona. Esta cuota de recuperación será hasta el 31 de marzo.

Todos los viudos del Encuentro están invitados y pueden inscribirse al XVII Encuentro Nacional, a pesar de que no hayan vivido las experiencias de AyA como solteros. Esta es una experiencia en donde todo el Movimiento está invitado.

Te sugerimos contactar con el área de Finanzas de tu ciudad, quien te ayudará a direccionar con la comisión de Finanzas del XVII Encuentro Nacional para saber la situación del pago y saber el procedimiento a seguir.

Para cualquier cancelación al XVII Encuentro Nacional, se debe de informar al área de Finanzas de tu ciudad para que ellos se contacten con la comisión de Finanzas del XVII Encuentro Nacional con la información del número de Folio y nombre de la persona o personas que se inscribieron para identificar el pago; la comisión de Finanzas realizará la cancelación de la inscripción y devolverá el pago en efectivo a la cuenta que determine el matrimonio que está cancelando.

Para las cancelaciones de inscripciones con pago por PayPal, la devolución será descontando el monto de la comisión ya cobrada por parte de PayPal.

La devolución se hará 30 días después de haber recibido el requerimiento por parte de la comisión de Finanzas del XVII Encuentro Nacional.

Por otra parte, recuerden que el último día para pedir una cancelación será el 30 de junio del 2024, posteriormente ya no se va a poder cancelar ninguna inscripción.

EN 2024 Registro Sacerdotes

Si desea realizar un donativo al Encuentro Matrimonial Mundial México, agradecemos de antemano su generosidad y puede hacerlo mediante depósito en sucursal Banorte o transferencia bancaria con los siguientes datos:
Banco: Banorte
Sucursal: 009
Beneficiario: Movimiento Encuentro Matrimonial Mundial México AC
Cuenta: 1244223604
CLABE: 072180012442236048

Por favor anote en su comprobante la palabra SACERDOTE y envíelo por correo al mail: finanxvii50@gmail.com

2024 Información general de la región

XVII Encuentro Nacional – Con el esplendor de su gracia
Información general de la región -- próximamente

2024 Información de hoteles cercanos

enamorados-indefinidamente

Enamorados indefinidamente

El amor, como toda realidad humana, tiene su proceso de germinación y de madurez. Desde este punto de vista podríamos hablar de experiencias que se dan en ese proceso y que a veces nos parece que ponen en jaque el matrimonio.

Por ejemplo, ¿es necesario o es normal estar siempre enamorados?

La primera experiencia de amor entre dos personas de sexos opuestos, normalmente en la juventud, es enamorarse. Ese sentimiento que casi todos ustedes han experimentado antes de decidir casarse. Digo casi todos, porque conozco alguna pareja en la que ninguno de ellos se sentía enamorado, pero se querían o simpatizaban de tal forma que pensaron en el matrimonio. También se da el caso de que se enamora una de las partes y la otra simplemente acepta la propuesta de matrimonio.

Yo comparo la etapa del enamoramiento con el florecer del árbol frutal. Hay árboles, como el almendro que se visten de flores antes de que aparezcan los frutos sobre sus ramas. Si las flores no dejaran el lugar a la fruta, ese almendro sería estéril y el dueño no dudaría en cortarlo y reemplazarlo por otro. Así lo dice la historia de la higuera del Evangelio (Lc 13, 6-9).

El enamoramiento sería el primer acto de la historia del matrimonio, como lo describo más en detalle en mi libro Vida Conyugal. Al enamoramiento sigue el compromiso matrimonial, que sabrá traducir ese sentimiento dulce del amor en experiencias de vida, motivadas por el amor y realizadas con amor.

Al valorar la importancia de seguir enamorados a lo largo de los años, habrá que considerar y respetar la sensibilidad afectuosa de cada persona, de cada cónyuge. A veces, la diferencia que se da al respecto entre hombre y mujer causa problemas. El hombre, al evolucionar en su relación amorosa matrimonial, frecuentemente deja de ser romántico y pasa al segundo momento o acto de la historia del matrimonio: el amor práctico. El amor que lo trata de manifestar en la vida: en las relaciones de convivencia, de preocupación por el/la cónyuge, en cuidar fielmente de las necesidades de la familia, en salir juntos al cine, de paseo o de viaje y en la procreación y cuidado atento de los hijos.

Lo que el almendro no puede conseguir: conservar las flores y producir almendras, sí se puede conseguir en el matrimonio, es decir, seguir enamorados durante los años del matrimonio. Pero como en el caso del almendro, si no sucede así, la madurez de ambos cónyuges deberá aprender a valorar los frutos del amor romántico de un tiempo: el amor práctico de cada día, encarnado en la convivencia cariñosa y solícita, fiel y comprensiva, paciente y alegre.

En esta etapa la comprensión mutua debe jugar un papel importante y diario para poder ponerse en el lugar del otro/otra, y tratar de complacerse a veces y de tenerse paciencia en otras ocasiones. Siempre es bueno recordar al respecto el himno de san Pablo a la caridad en su Carta a los Corintios capítulo 13.

fray-jesus-maria

Autor: P. Jesús Ma. Bezunartea, Capuchino

reto_comunicacion

El reto de la comunicación en la pareja

Recuerdo a aquella amiga que un día vino a mi oficina parroquial y me contaba que ya estaba cansada del silencio de su marido. Recordé entonces que ella me había contado anteriormente que una de las razones por las que se había casado con él había sido que ella era muy expresiva y platicadora y él era muy callado. Entonces le comenté: ¿no era eso lo que tú querías? Sí, padre, –me respondió- pero ya me cansé de mis monólogos.

A parte de que una parte sea muy expresiva o la otra no, a cierta edad y después de un número de años, esto es bastante común y en algunos casos, no sé si muchos, la solución recurrida es separarse o divorciarse con la excusa de que “no tenemos nada que platicar”.

Recuerdo también al respecto aquella visita que, acompañando a mi padre, hicimos a la familia de unos parientes, cuando yo era un adolescente. A su pregunta de “¿cómo están?”, el tío respondió: “solo en compañía”. Durante mucho tiempo me quedé pensando en lo que querría decir mi tío con ese triste lamento; después de mucho tiempo lo entendí porque describe la situación de muchas parejas, llegando a cierta edad, normalmente después de los cuarenta y sentirse solo en compañía de su cónyuge.

¿Qué hacer ante estas situaciones? Creo que son bastante complejas y no servirá la misma respuesta para todas las parejas.

Ante todo, partamos de aclarar de si se trata de comunicación verbal solamente o de toda clase de comunicación, a tal grado que su única comunicación sea vivir en la misma casa. Este caso se puede dar cuando los hijos ya han dejado el hogar y la pareja se queda sola de nuevo como recién casados.

Ante todo, debemos preguntarles si quieren mejorar su comunicación. Si la respuesta es negativa, lo mejor es separarse. Pero si uno de los cónyuges todavía quiere mejorar la comunicación, deberá asesorarse para encontrar las formas y ocasiones en que esta comunicación pueda mejorar o hacer posible de nuevo la relación.

Cuando ambos querrían mejorar la relación y para ello la comunicación, también deberán buscar ayuda externa, porque se supone que todavía entre ellos hay algo que compartir, algo que se añora, algo que anima la relación, pero también alguna barrera que se interpone.

Si la pareja no quiere buscar ayuda psicológica o asesoría matrimonial, entonces ellos pueden ayudarse recurriendo a actividades compartidas, como salir de paseo, ir al cine, ir de excursión, participar en algún cursillo matrimonial o retiro espiritual. Y por supuesto, cuando es una pareja creyente, el frecuentar la iglesia juntos para la Misa dominical  o alguna actividad parroquial, reportará motivaciones espirituales para mejorar su relación y comunicación. Todo ello motivará que tengan temas sobre los que puedan platicar e incluso despertar en ellos sentimientos dormidos.

El punto de partida es siempre si la pareja, o al menos uno de ellos, quiere mejorar la relación y, por tanto, la comunicación. Entonces habrá soluciones que encontrar, porque mientras hay brasas entre las cenizas, se puede provocar el fuego.

 

fray-jesus-maria

Autor: Hno. Jesús Ma. Bezunartea

ENF 2023 Evento

IX Encuentro Nacional Familiar 2023 – Las familias creemos en el amor

Horario

Mapa de la experiencia

Información adicional

banco

  

  

celos-matrimonio

¿Qué hacer con los celos en el matrimonio?

Se suele decir que el amor es celoso y se cita la Biblia, que en Antiguo Testamento presenta una imagen de Dios, celoso por su pueblo y celoso del amor de su pueblo Israel.

Los celos son una mezcla de varios sentimientos y creo que son dos los fundamentales: el sentimiento de pertenencia y el sentimiento de dependencia.

Sobre ambos sentimientos podemos decir que hay una dosis de verdad, que es sana, pero ambos sentimientos pueden ser resbalosos y desarrollarse peligrosamente para ambos.

Una persona humana nunca pertenece a otra. En el matrimonio, aunque según el texto bíblico “los dos son una misma carne”, sin embargo como personas nadie puede renunciar a su propia voluntad, nadie puede renunciar a su propia responsabilidad, nadie puede renunciar a su propia libertad, a ser uno mismo.

Dos personas que se unen en matrimonio no se dan mutuamente como se da un regalo en efectivo o en especie, de forma que quien recibe el regalo se haga dueño y pueda disponer de él a su antojo.

Dos personas que contraen matrimonio comparten sus vidas para un proyecto en común, que es su vida conyugal, caracterizada por la comunión de vida en el amor y el respeto y caracterizada por el proyecto común de la procreación y la familia.

Cuando estos puntos están claros, los celos hacia el otro cónyuge no tienen lugar alguno, porque no se entregan el uno al otro ni como regalo ni como propiedad, sino que comparten sus vida para que cada uno –hombre y mujer- puedan realizarse como esposos, tanto en el amor y el intercambio de la vida como en el ideal de ser padres de familia.

Ante el problema de la infidelidad, que sería la razón real para provocar los celos de la parte fiel, no se puede echar mano de la violencia en ninguna de sus formas, pasiva o activa, de palabra o de obra, porque nadie tiene autoridad sobre la otra parte. Ante la infidelidad de uno de los cónyuges, las alternativas son la confrontación y el diálogo para conocer las razones de tal problema, tratar de conquistar el amor de la parte en crisis e infiel, y la oración en común, acompañada del perdón y la reconciliación.

Puede darse el caso de que los celos sean injustificados puesto que uno de los cónyuges se siente inseguro ante la otra parte; entonces quien sufre los celos deberá buscar ayuda externa, tanto para analizar el caso y buscar una opinión neutral sobre el problema, como para encontrar la ayuda directa sobre su experiencia. Hay casos que se pueden controlar pero hay casos que no se pueden controlar, porque se trata de una experiencia patológica, que va más allá de la asesoría e incluso de la medicina. Y en algunos de estos casos últimos si la integridad y la vida de la otra parte están en peligro, habría que recurrir al divorcio o separación, si se trata de un matrimonio civil, o a la separación canónica o la aplicación de declaración de nulidad del sacramento del matrimonio.

fray-jesus-maria

Autor: P. Jesús Ma. Bezunartea

comunicacion

La comunicación en la pareja

Sin lugar a dudas, podemos afirmar que la comunicación es una gran piedra de tropiezo en un alto porcentaje de matrimonios, pero es el cauce a través del cual fluye el amor y la vida.

Partamos de una breve referencia a las diferentes formas de comunicación, que, además de ser numerosas, reciben un gran reto al tratarse de dos personas tan diferentes como el hombre y la mujer a la hora de comunicarse.

En concreto la comunicación entre dos personas puede comenzar con una mirada, con una palabra o un gesto y tiene dos formas básicas que son la verbal y la no verbal. En distintas etapas de la vida, tratándose del matrimonio, se van sucediendo en importancia una y otra.

En la primera etapa, que incluiría el noviazgo y los primeros 15 años de matrimonio ambas formas pueden fluir con facilidad; sin embargo, en una segunda etapa, la comunicación verbal se va reduciendo drásticamente, sobre todo de parte del hombre. De ambas partes hace falta mucha comprensión, para aceptarse con las diferencias que se van marcando cada vez más.

Es típico el breve diálogo que se da entre ambos: Amor, tenemos que hablar, dice la esposa; y el marido responde: ¿otra vez? ¿de qué? O la esposa pregunta: ¿cómo te fue? Y el marido por toda respuesta dice: bien.

Pero hay otra modalidad de comunicación en la que de una parte o de la otra se escucha: ¿Dónde andabas? ¿Por qué llegaste tan tarde? ¿Qué tanto te dan en la iglesia? ¡Preocúpate más de tus hijos en lugar de quejarte tanto!

Esta pareja necesita tomarse en serio mutuamente y quizá buscar ayuda, sea a través de una asesoría de pareja o través de alguna vivencia como un retiro para matrimonios, un encuentro matrimonial, un viaje juntos de unos días, unas vacaciones, etc.

El amor como todo lo humano necesita activarse o renovarse. Todos somos conscientes de que un dolor desconocido puede ser una llamada de atención sobre todo a partir de los 35-40 años, que requiere una revisión médica, un chequeo, como decimos comúnmente. De la misma forma, hay que ser sensible ante ciertas actitudes de pareja que denotan coraje, enfado, cansancio, malestar, incomprensión, y que pueden estar apagando la llama o el calor del amor.

Hay quien dice que el matrimonio no tiene sentido cuando se apaga el calor del amor.  Pero, la pregunta es: ¿de verdad se apaga ese calor o es que ya no lo sentimos? ¡Qué fácil se confunde la realidad con el sentimiento! Pasa lo mismo en el orden espiritual religioso. Hay gente que viene diciendo que ha perdido la fe porque no tienen ganas de rezar o de ir a la Iglesia, etc. Pero la fe no es un sentimiento como no lo es el amor; por tanto, si bien el sentimiento es normal en todas nuestras actividades o manifestaciones de vida, no es decisivo para decir “ya no nos amamos” o “ya no tengo fe”.

¿Qué hacer entonces? Escarbar o desescombrar, es decir, quitar obstáculos que impiden sentir el amor. Es como cuando la leña de una hoguera se quema y se quedan las brasas; a veces se echa tierra encima para evitar incendios mientras se consumen las brasas. Así resulta que la falta de comunicación o la comunicación defectuosa de la pareja es como la tierra que impide sentir el calor del amor.

fray-jesus-maria

Autor: Hno. Jesús Ma. Bezunartea, Capuchino

Cesta de compras